No siempre eliges mal en el amor: la verdadera razón por la que repites relaciones que te hacen daño

3/19/20263 min read

“Siempre elijo mal en el amor!”, “Por qué siempre elijo mal pareja?”, “Por qué atraigo personas que me hacen daño?”, “Cómo dejar de depender emocionalmente?”...si has dicho esto alguna vez, no estás solo, es una de las búsquedas más frecuentes en los navegadores dentro de internet.

Pero hay una verdad incómoda que rara vez se dice y es que no siempre eliges mal… a veces eliges desde el miedo a la soledad y esto, cambia completamente el enfoque.

El verdadero problema no es la elección… es el origen de la elección.

Desde fuera, puede parecer que repites patrones, es decir repites relaciones que terminan mal, te vinculas con personas emocionalmente no disponibles estableciendo dinámicas de dependencia o desgaste, de modo que si profundizamos, la pregunta clave es: Desde dónde estoy eligiendo?

En este sentido, cuando eliges desde el vacío emocional, el miedo a estar solo, la necesidad de sentirte querido/a… no estás evaluando compatibilidad, estás buscando alivio emocional inmediato y eso tiene consecuencias.

Las personas que viven este patrón no suelen decir: “Tengo miedo de estar solo/a”, “No sé estar conmigo”, “Necesito a alguien para sentirme suficiente”. Lo que sí dicen es: “Esta vez será diferente”, “Yo puedo ayudarle a cambiar”, “No es tan grave…” Pero en el fondo hay un diálogo interno más profundo que sonaría así: “Prefiero una mala compañía que enfrentarme a mi propia soledad.”

En esta forma de relacionarse, entran en juego varios factores:

1. Miedo a la soledad (uno de los mayores detonantes) y aquí es importante recalcar que la soledad no es solo estar sin pareja, para muchas personas es sentirse invisibles, no tener validación y/o enfrentarse a sí mismos.

2. Dependencia emocional, cuando tu bienestar depende del otro, toleras más de lo que deberías, justificas comportamientos dañinos y te resulta difícil marcar límites.

3. Idealización y autoengaño, tiene que ver con que no eliges a la persona real, sino que eliges la versión que esperas que llegue a ser. Y mientras tanto minimizas señales de alerta, te adaptas en exceso y te alejas de ti mismo/a.

4. Heridas emocionales no resueltas, muchas elecciones afectivas no son conscientes, están influenciadas por abandono, rechazo, inseguridad y modelos de apego.

Teniendo todo esto en cuenta, el patrón invisible tiene que ver con elegir compañía en lugar de conexión y hay una diferencia fundamental que cambia todo.

Elegir compañía, está relacionado con evitar el vacío y elegir conexión está relacionado con construir un vínculo sano. Cuando eliges lo primero, priorizas no estar solo/a, aceptas lo que haya disponible, te adaptas para no perder; mientras que cuando eliges conexión se caracteriza porque hay coherencia, hay reciprocidad y estabilidad emocional

Pero, ¿Cómo romper este ciclo?

Aquí no se trata de “aprender a estar solo” como idea superficial, se trata de hacer un trabajo más profundo relacionado con aprender a tolerar el vacío sin huir, revisar tu narrativa interna, detectar tus señales de alerta internas y sobre todo, construir una vida que no dependa de una relación ya que cuando tu vida emocional, social y personal está vacía, cualquier relación parece imprescindible.

Si has llegado hasta aquí, no es casualidad, algo dentro de ti ya sabe que no quiere seguir repitiendo el mismo patrón, ,pero tampoco sabe cómo salir de él sin volver a caer. No necesitas fuerza de voluntad, necesitas entender lo que te pasa y aprender a elegir desde otro lugar.

 Si sientes que eliges desde el miedo, la soledad o la necesidad emocional, puedo ayudarte a trabajar eso.